Mostrando entradas con la etiqueta CUENTOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CUENTOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de octubre de 2011

EL SECUESTRO DE LOS PRÍNCIPES.

En nuestro cole nos hemos inventado entre toda la clase un cuento medieval. Primero elegimos el escenario, luego los personajes que aparecerían; a continuación decidimos si tendría un final feliz o triste. Y por último fuimos dando forma al relato. Para concluir lo hemos ilustrado con nuestros dibujos.




EL SECUESTRO DE LOS PRINCIPES.
Escuchar el cuento

Había una vez un castillo en el que vivían un rey y una reina. Los reyes tuvieron dos hijitos: una princesa y un príncipe. Y todas la familia vivía muy feliz en el castillo.
Pero una noche, mientras todos dormían, ocurrió que una malvada bruja se llevó al príncipe y a la princesita, y los encerró en su castillo que estaba en un lugar muy alto, muy alto; dentro de una torre muy alta. Cuando los reyes se despertaron y vieron que sus hijos no estaban, se pusieron muy tristes y comenzaron a llorar:
LOS REYES LLORABAN
-¡Dónde estarán mis niños! -¿Quién se los ha llevado?

LA FAMILIA REAL
El rey mandó a sus soldados que buscaran a los príncipes por todo el reino. Pero la búsqueda resulto inútil.
Un día llegó hasta el castillo de la bruja un príncipe que venía de un reino lejano. El príncipe, al ver el castillo tan alto, dejó su caballo atado a un árbol y se acercó hasta la puerta.
LA BRUJA SE LLEVA AL PRINCIPE Y 
A LA PRINCESA


-Aaaa del castillo!- Gritó el príncipe.
Pero la bruja había salido y nadie contestaba.
Entonces cogió una escalera vieja que había por allí, y trepó por la pared del castillo. Pero la escalera se rompió y cayó al suelo.
Cogió una cuerda muy larga, muy larga, y comenzó a escalar por la pared. Así llegó hasta lo alto de la torre, y se metió por una ventana que había abierta. Entró en una habitación y allí estaban el principito y la princesita. Los tomó con sus fuertes brazos y se marchó con ellos galopando en su caballo, lejos del castillo de la bruja.
Cuando la bruja llegó a su guarida, y vio que habían liberado a sus prisioneros, se enfadó muchísimo, y salio volando a buscarlos.
Cerca del bosque, la bruja se encontró con el príncipe y le dijo:
-¡Devuélveme ahora mismo a mis prisioneros!
Pero el príncipe, que sabía hacer magia, realizó un hechizo y metió a la bruja dentro de una pelota, dejándola en medio del bosque para que todos los niños le dieran patadas.                   
EL PRINCIPE ESCALÓ CON UNA CUERDA
                                           

                                          
Volvió hasta el castillo del rey y la reina, y les entregó a sus hijitos.
Los reyes se pusieron muy contentos, y decidieron hacer una fiesta sorpresa para el príncipe que tan valiente había sido.
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

LOS ENCERRÓ EN UNA TORRE MUY ALTA
EL REY Y LA REINA
EL PRINCIPE Y LA PRINCESA

jueves, 22 de septiembre de 2011

ANA, 5 AÑOS
Había una vez un poderoso rey que tenía tres hijos. Dudando sobre quién debía sucederlo en el trono, envió a cada uno de ellos a gobernar un territorio durante cinco años, al término de los cuales deberían volver junto a su padre para mostrarle sus logros.
Así marcharon los tres, cada uno a su lugar, alegres por poder ejercer como reyes. Pero al llegar descubrieron decepcionados que tan sólo se trataba de pequeñas villas con un puñado de aldeanos, en las que ni siquiera había un castillo.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, pero demostraré a mi padre que puedo ser un gran rey - se dijo el mayor. Y juntando a los pocos habitantes de su villa, les enseñó las artes de la guerra para formar un pequeño ejército con el que conquistar las villas vecinas. Así, su pequeño reino creció en fuerza y poder, y al cabo de los cinco años había multiplicado cien veces su extensión. Orgulloso, el joven príncipe reunió a aquellos primeros aldeanos, y viajó junto a su padre.
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores; sin duda mi padre quiere probar si puedo ser un gran rey - pensó el mediano. Y desde aquel momento inició con sus aldeanos la construcción del mayor de los palacios. Y tras cinco años de duro trabajo, un magnífico palacio presidía la pequeña aldea. Satisfecho, el joven príncipe viajó junto a su padre en compañía de sus fieles aldeanos.
 ALBA, 5 AÑOS
- Seguro que a mis hermanos se les han dado reinos mayores, así que la gente de esta aldea debe de ser importante para mi padre - pensó el pequeño. Y resolvió cuidar de ellos y preocuparse por que nada les faltara. Durante sus cinco años de reinado, la aldea no cambió mucho; era un lugar humilde y alegre, con pequeñas mejoras aquí y allá, aunque sus aldeanos parecían muy satisfechos por la labor del príncipe, y lo acompañaron gustosos junto al rey.
Los tres hermanos fueron recibidos con alegría por el pueblo, con todo preparado para la gran fiesta de coronación. Pero cuando llegaron ante su padre y cada uno quiso contar las hazañas que debían hacerle merecedor del trono, el rey no los dejó hablar. En su lugar, pidió a los aldeanos que contaran cómo habían sido sus vidas.
Así, los súbditos del hijo mayor mostraron las cicatrices ganadas en sus batallas, y narraron todo el esfuerzo y sufrimiento que les había supuesto extender su reino. El hermano mayor sería un rey temible, fuerte y poderoso, y se sentían orgullosos de él.
Los súbditos del mediano contaron cómo, bajo el liderazgo del príncipe, habían trabajado por la mañana en el campo y por la tarde en la obra para construir tan magnífico palacio. Sin duda sería un gran rey capaz de los mayores logros, y se sentían orgullosos de él.
Finalmente, los súbditos del pequeño, medio avergonzados, contaron lo felices que habían sido junto a aquel rey humilde y práctico, que había mejorado sus vidas en tantas pequeñas cosas. Como probablemente no era el gran rey que todos esperaban, y ellos le tenían gran afecto, pidieron al rey que al menos siguiera gobernando su villa.
Acabadas las narraciones, todos se preguntaban lo mismo que el rey ¿Cuál de los príncipes estaría mejor preparado para ejercer tanto poder?
Indeciso, y antes de tomar una decisión, el rey llamó uno por uno a todos sus súbditos y les hizo una sola pregunta:
- Si hubieras tenido que vivir estos cinco años en una de esas tres villas, ¿cuál hubieras elegido?
Todos, absolutamente todos, prefirieron la vida tranquila y feliz de la tercera villa, por muy impresionados que estuvieran por las hazañas de los dos hermanos mayores.
Y así, el más pequeño de los príncipes fue coronado aquel día como el más grande de los reyes, pues la grandeza de los gobernantes se mide por el afecto de sus pueblos, y no por el tamaño de sus castillos y riquezas.

Autor.. Pedro Pablo Sacristan

domingo, 18 de septiembre de 2011

EL CABALLERO GODOFREDO

 Aquí os dejo el enlace hacia un montaje que he encontrado en la red, con el poema de la siempre sorprendente Carmen Gil "Las divertidas aventuras del caballero Godofredo". Espero que lo disfrutéis.

http://dl.dropbox.com/u/286412/CURSO2010-11/DON_GODOFREDO.swf